• Yoga & Sonido

El universo del Yoga - Entrevista a Sabina Greenberg

Sabina Greenberg por Cristian Ruiz - SOY


La mayoría de las personas alguna vez habrán escuchado hablar de Yoga, sin embargo, pocos podrían explicar en qué consiste ¿De qué se trata el Yoga? ¿Podríamos decir que es una religión?


El Yoga es uno de los seis sistemas filosóficos de la India. La palabra Yoga viene de la raíz en sánscrito Yuj, que significa "unión". La práctica de Yoga busca la unión con lo eterno a través de una serie de prácticas que van llevando al aspirante de lo físico a lo espiritual. El Yoga es un sistema que busca armonizar cuerpo, mente y espíritu.


Este camino de autoconocimiento fue sistematizado por el sabio Patañjali en su conocido texto “Los Yoga Sutras”, donde se define al Yoga como un estado donde las fluctuaciones de la mente se aquietan. ¿Qué implica aquietar nuestra mente? Si dejáramos de movernos constantemente de un pensamiento al otro, del pasado al futuro, aprenderíamos a estar presentes. El regalo de poder estar aquí y ahora no tiene precio. Podríamos estar en un estado de paz, libres de deseos y en unión con todo, sin separación aparente. Calmando a la mente inquieta podemos conducir la energía por caminos constructivos. Es en esta conciencia que nos damos cuenta de lo que verdaderamente somos.

Patañjali desarrolla una serie de conductas y prácticas a ser llevadas a cabo para lograr este estado. Estos son los ocho pasos a seguir:


yama: conductas morales en relación a los otros

niyama: comportamientos y disciplinas para con uno mismo

āsana : postura física

prāṇāyāma: control de la respiración

pratyahara: introspección de los sentidos, retirándolos del mundo externo.

dharana: concentración

dhyana: meditación

samadhi: estado de superconciencia en la que el aspirante individual se hace uno con el objeto de su meditación.


Por esto, el Yoga se caracteriza como un sistema totalmente experimental, a ser practicado y vivido.


- En la actualidad se practican distintas variantes del Yoga, algunas hacen hincapié en la fuerza física y otras en la concentración ¿Cómo se pueden caracterizar estas prácticas?


El Yoga busca aquietar las fluctuaciones de la mente. El primer paso para enfocar la mente en un punto es poder tener el cuerpo quieto. Todas las posturas de Yoga que conocemos como asanas, fueron diseñadas para flexibilizar y fortalecer el cuerpo de forma que este pueda seguir desarrollándose en pasos más avanzados del Yoga. Es decir, poder tener una buena postura para practicar el control de la respiración y mantenerse largos tiempos en posturas de meditación. Si una persona no puede permanecer quieta, ya sea por molestias físicas o por distracciones mentales, es bastante difícil que pueda lograr un estado de meditación profundo.

Tanto las prácticas de fuerza física como las de concentración, pertenecen a distintos estadíos de la práctica del Yoga, como podemos ver en los ocho pasos de Patanjali.





¿Cuáles son las ventajas de practicar esta disciplina?


La práctica de Yoga nos abre el camino al autoconocimiento.

Aprendemos herramientas para observarnos y ser testigos de nuestras emociones y pensamientos. Al aprender a no identificarnos con ellos, gradualmente dejamos de reaccionar. Nos convertimos en mejores versiones de nosotros mismos.

La práctica de posturas físicas suele ser la puerta de entrada al camino del Yoga. Con una práctica sostenida en el tiempo logramos mejoras en nuestra postura, una columna vertebral sana, lo cual permite que la energía fluya por los distintos centros energéticos del cuerpo y que no haya trabas o bloqueos. Nos volvemos a conectar con nuestros cuerpos, a escucharlos, a cuidarlos: se convierten en nuestro templo. Nuestro cuerpo se desintoxica, se flexibiliza, se abre. Moverlo se convierte en disfrute. Comenzamos a observar aquello que nos hace bien y a adoptar hábitos saludables. La práctica de pranayamas, las técnicas de control de la respiración, llenan al cuerpo de energía vital. Las prácticas de introspección de los sentidos, concentración de la mente y meditación, tienen enormes beneficios para silenciar el dialogo mental constante improductivo.

En definitiva, Yoga nos desconecta del exterior para conectarnos con nosotros mismos. Y esa paz, ese contento, es lo que vivimos buscando afuera, sin saber que ya está dentro nuestro.


¿Cualquiera puede hacerlo o está reservado a cierto grupo de personas?


Cualquiera puede practicar Yoga.

En Occidente el Hatha Yoga se hizo muy popular en los últimos años, mayormente en clases donde se practica asana, pranayama, mudras y bandhas y algo de meditación.

Dentro del Hatha Yoga existen diversos estilos de clases: hay clases suaves y clases dinámicas, clases para adultos mayores, clases para niños, yoga pre-natal, yoga terapéutico con instructores formados en la mejor forma de hacer posturas para cuerpos con diversas patologías, etc.

Pero el Yoga no se trata exclusivamente de posturas físicas. Existen, aparte del Hatha Yoga, otro tipo de Yogas, otros caminos que conducen al mismo lugar: Karma Yoga (el Yoga de la acción correcta), Jnana Yoga (el Yoga del conocimiento),Raja Yoga (el Yoga de la mente, el más alto), Mantra Yoga (Yoga del sonido, o la vibración) y Bhakti Yoga (el Yoga de la devoción).





Está claro que con la práctica de esta disciplina se baja el estrés y la ansiedad ¿Se pueden lograr resultados fuera de un ambiente relajado (como sería una sala), es decir podemos practicar yoga en el auto o en un supermercado?


Suele ocurrir que nos relajamos en una clase de Yoga y luego salimos a la calle y todo lo aprendido sobre el mat, parece desaparecer ante los constantes disparadores de la vida diaria.

El Yoga es una filosofía de vida y como tal, exige que sea practicado a toda hora y en todo lugar. ¿De qué forma? Por ejemplo:

Podemos observar nuestros pensamientos y no alimentar aquellos que no nos benefician, podemos observar la forma en la que hablamos con otras personas, hacer silencio para escucharlas, estar presente y no estar pensando en lo próximo que vamos a decir. Podemos tomar momentos, horas de silencio, para escucharnos a nosotros mismos. Podemos respirar con conciencia y usar a la respiración como nuestra aliada en situaciones de ansiedad y estrés. Justamente, todo lo que aprendemos en una hora de clase, buscamos trasladarlo a las 23 horas restantes del día.

Como guía para nuestros comportamientos, usamos los Yamas y Niyamas:

Yamas:

Ahimsa: No violencia de pensamientos, palabras y acciones.

Satya: Veracidad. No mentir.

Asteya: No robar.

Brahmacharya: Contención y control de la energía sexual. No desperdiciar energía.

Aparigraha: Desapego.

Niyamas:

Saucha: Limpieza de nuestro cuerpo, nuestro hogar y nuestros pensmientos.

Santosha: Aceptación, satisfacción, contento con lo que tenemos en nuestra vida.

Tapas: Austeridad. Práctica intensa. Remoción de impurezas.

Svadhyaya: Estudio de uno mismo.

Ishvarapranidhana: Devoción de nuestros actos a lo superior.


¿Se recomienda alguna dieta o alimentación especial que acompañe la práctica?


Los alimentos que comemos influyen en nuestro bienestar físico, pero también en nuestro bienestar mental. Siendo el Yoga una filosofía que busca una mente tranquila, buscamos que los alimentos que ingerimos sean de cualidad sátvica. Esto significa que sean alimentos que favorezcan el equilibrio, la pureza, la paz y la claridad.

Las modificaciones en la dieta se dan gradualmente con la práctica y de forma natural, ya que el practicante busca sentirse tranquilo, más liviano, comer comida natural, sin conservantes, sin colorantes, con menos procesos y que su alimentación esté en armonía con todo lo que lo rodea.


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